jueves, 10 de mayo de 2012

Tema 3: La hora del cuento


La hora del cuento. Formas de transmisión literaria

La hora del cuento
La hora del cuento se puede definir como el momento de contar cuentos en voz alta un cuento transmitiéndoselo de manera que disfruten y tengan interés en el y más adelante así en la literatura.
Este momento es importante que los niños lo vivan ya que se les despierta la imaginación, la creatividad, el lenguaje, la atención y sobre todo el interés por los libros y por la lectura.
Para enganchar a los niños en la hora del cuento hay varios factores muy importantes sobre todo saber contar bien un cuento para no aburrirles y no presten atención.
Antes de comenzar a leer el cuento hemos de realizar una breve introducción interactuando con ellos hablando sobre el tema del cuento o motivándoles para que se queden intrigados con la historia en sí del cuento y quieran atender a la hora de contárselo.
Mientras contamos un cuento corto los niños deben prestar atención sólo escuchándolo y sabiendo que podrán hacer preguntas y comentarlo al finalizar el cuento, en cambio si se trata de un cuento largo debemos advertirles que podrán hacer preguntas durante la historia relatada o incluso hacer alguna pregunta o exclamación comentando algo nosotros para ver si siguen atentos e interesados.
Al final de la historia contada debemos preguntarles si les ha gustado el cuento, quien ha sido su personaje o momento de la historia favorito, porqué... sin hacer preguntas rebuscadas. Es importante ver que son capaces de sacar la conclusión final suya subjetiva del cuento.

Formas de transmisión literaria
Hay tres formas de poder transmitir la literatura con un cuento: El cuenta cuentos, la narración con libro y la lectura.

El cuentacuentos: Esta forma de transmisión literaria se caracteriza porque no hay cuento físico en sí. El cuentacuentos debe aprenderse la historia y contarla sin imágenes y sin libro. Podríamos ir disfrazados de algún personajes (cómo el principal) o llevar marionetas como apoyo a la hora de contar el cuento. Es mi favorita ya que pienso que así se fijarán más en ti ya que no tienen cuento en el que fijarse y si sabes cómo hacerlo te escucharán con atención y habrá un mejor desarrollo de la imaginación.

La narración con libro: Esta forma de transmisión literario se suele utilizar con niños del primer ciclo de educación infantil. Se parece al cuentacuentos ya que quien cuenta el cuento lo lee lo que pone en el cuento sino que lo cuenta con sus palabras pero sí se utiliza el cuento en sí para enseñar las imágenes e ir contando la historia a la vez que van apareciendo las imágenes. Es una forma de transmisión literaria ya que las imágenes ayudan a los niños a seguir la historia.

La lectura: Esta forma de transmisión literaria consiste en leer el cuento con una misma voz ya que poniendo voces a los personajes nosotros mismos podríamos confundirnos y así confundir también a los niños. Se lee el cuento (mejor uno grande con imágenes grandes) y a la vez se van enseñando las imágenes página tras página o se puede esperar a haber acabado de contar el cuento y enseñar las imágenes y así ellos van asociando lo que había pasado con la imagen que les estás enseñando. Es importante leer el cuento de forma expresiva, vocalizando y pausadamente.

Enlaces de interés

Reflexión: Tema 2


Este tema me ha gustado bastante más que el primero ya que me ha encantado conocer cuentos folclóricos y darme cuenta de la de ellos que hay adaptados para los niños.

Pienso que cuando sea maestra me encantará tanto inventarme cuentos para contar en el aula en la hora del cuento como adaptar y versionar algunos cuentos folclóricos a la edad de mis niños del aula. Me ha encantado saber que no es tan difícil adaptar cuentos de adultos a otras edades.

Pienso que el folclore tanto en poesía como en narración como en teatro debe de desarrollarse en mi aula y pienso que en todas las aulas debe haber cuentos adaptados o traducidos del folclore fijándome por supuesto ya que lo he aprendido en que estén bien adaptados y no sean resúmenes.

Gracias a estas adaptaciones los niños conocerán historias que ya existían antiguamente e incluso podremos trabajar que los niños hagan su propia versión de los cuentos contados en clase. También me gustará trabajar en clase canciones folclóricas con los niños ya que me encantan las cosas que pasan de generación en generación y no dejar que se pierdan.

En conclusión de mayor quiero ser capaz de contar mis propias historias tanto inventadas como adaptadas ya que pienso que el folclore infantil transmite conocimientos sobre creaciones de otras generaciones asi conocerán cómo se vivía antiguamente y cómo era el contexto en el que vivían, la religión que tenían, sus fiestas, costumbres...

Actividad 2: Adaptación del cuento "Toda clase de pieles"

Se trata de una versión del cuento “Toda clase de pieles” de los Hermanos Grimm.
  
Antiguamente en un país muy lejano vivía un rey, dueño de muchas tierras, que quería casar a su hija con el guerrero más valiente y poderoso de todo el reino. La princesa era una niña muy guapa ya que había sacado el pelo de oro de su madre y los ojos color mar de su padre. La pobre princesita no quería casarse obligada con aquel guerreo mucho mayor que ella.

El rey insistía e insitía en la futura boda y al final la princesa tuvo que acceder pero para que ocurriese esta celebración puso unas condiciones que pensó que su padre no podría jamás cumplir. Le pidió un vestido largo de lentejuelas de oro, un collar de diamantes, unos zapatos de piel de cocodrilo y una capa que le cubriese de forma elegante hecha con petalos de todas las flores del mundo, sabiendo que en el reino ni había diamantes, ni oro, ni cocodrilos, ni todos las flores existentes en el mundo.

El rey accedió a la petición y mandó a sus soldados a recorrer el mundo para encontrar lo que su hija le había pedido. Mientras pasaba el tiempo la princesa ya se había olvidado y no le daba ninguna importancia, ella estaba convencida de que sería imposible. Al pasar dos años, la expedición volvió a palacio con los zapatos, el vestido, el collar y la capa.

Viendo la princesa que no tenia más remedio que casarse con el guerrero, decidió escaparse de palacio, metiendo en un atillo los regalos de su padre y la pulsera que le regaló su madre y poniéndose su capa para no ser reconocida. Durante muchos días estuvo andando y durmiendo en el bosque en cuevas y en troncos de árbol huecos.

Un día, cuando todavía dormía, oyó ladridos de perros de caza.  Sintiéndose asustada se quedo quieta en el interior de un árbol hueco. Los perros de caza, propiedad del príncipe del reino vecino, olfatearon el lugar y descubrieron a la princesa.  El sequito del príncipe vió a la princesa hambrienta, sucia y con una capa de petalos de flores medio rota. Les dió mucha pena verla así y decidieron llevarla a palacio. Se lavó, comió un poco y se instaló en un cuarto al lado de la cocina de palacio dónde trabajaría de ayudanta del cocinero.

Una noche la princesa, sin ser vista, deja el palacio y regresa al árbol donde estuvo durmiendo el día que fue encontrada por el sequito del príncipe para recuperar el atillo con los regalos de su padre: el vestido, los zapatos y el collar. Regresa a palacio y esconde el atillo en un hueco de la pared de la habitación.

Un día el príncipe decide hacer una fiesta invitando a todas las chicas del reino para poder escoger a una futura princesa del reino. El príncipe baila y charla amigablemente con todas ellas durante toda la velada.

La princesa sintió curiosidad por el baile y decidió, sin pedir permiso a nadie, ponerse el vestido de lentejuelas, los zapatos de cocodrilo, el collar de diamantes y  presentarse en el baile, cuando éste estaba a punto de finalizar. El príncipe al verla quedó prendado de su belleza y le invitó a bailar. La princesa accedió y bailaron hasta la media noche. El príncipe se enamoró locamente de ella, pero la princesa no quería ser descubierta. En un momento dado, el príncipe se distrajo un momento y la princesa abandonó el baile, corriendo a su habitación para cambiarse de ropa y volver a la cocina.

Durante varias semanas el príncipe intentó localizar a la chica, con la que estuvo bailando en la fiesta, pero fue en vano. Nadie había visto a la chica de los zapatos de piel de cocodrilo.

Un día el príncipe ordenó al mayordomo que le prepararan una taza de té. El mayordomo se lo encargó a la cocina y el cocinero a la princesa desconocida que le llevase el té. La princesa accedió a llevarle el té, pensando que no sería descubierta con su capa de pétalos de flores. Cuando la princesa entró en los aposentos del príncipe, éste la reconoció de inmediato ya que asomaba en su muñeca la valiosa pulsera heredada de su madre en la que él se había fijado mientras bailaba con ella.

El príncipe decidió no esconderlo y decirle toda la verdad, que llevaba queriendo volver a encontrarla de nuevo durante días, que se había enamorado de ella y que quería pasar el resto de su vida con ella.

La princesa accedió a casarse con el príncipe y pasar con él el resto de su vida, porfín encontró un príncipe del que realmente se había enamorado.
La boda se celebra el primer día de verano a la cual invitan a todos la corte de los pueblos cercanos, acudió el padre de la princesa y se alegró mucho de volver a verla bien y tan feliz. La princesa se sintió la mujer más feliz de la tierra, al estar enamorada locamente de su príncipe y de reencontrase con su padre.

Argumentación sobre los elementos cambiados:



En mi adaptación he quitado a la Reina como personaje de la historia. El escenario de mi historia es en tres lugares, el palacio del Rey (padre de la princesa), el bosque con árboles (donde la princesa se esconde), y el palacio del reino de al lado. Lo que destaca en mi cuento es la valiosa pulsera por la que el príncipe reconoce a la princesa de la capa de pétalos de flores y se juran amor eterno. He cambiado la existencia de la muerte de la madre en el parto, el incesto por parte del Rey con su hija, los tres colgantes por los cuales el príncipe se da cuenta de quién es esa hermosa mujer y los tres vestidos convirtiéndolos en unos zapatos, un vestido y un collar de diamantes; la capa viene más adelante también y en vez de ser de pieles es de pétalos de flores. En el final de la historia, una vez pasa un baile, ya se reconocen y se casan, he omitido las tres escenas en las que bailan juntos para acortarlo un poco. Lo que si se ha quedado igual ha sido que hay un Rey “malo”, en mi caso quiere quitarse de encima a la hija casandola con otro rey malo, la capa con la cual la princesa huye y se siente protegida, la escena del bosque, los regalos que son elementos esenciales para que haya historia y la fiesta del príncipe del pueblo vecino donde se conocen la princesa y el príncipe y se enamoran.

domingo, 6 de mayo de 2012

Tema 2: Textos folclóricos. Selección y adaptación


La literatura folclórica
Se trata de una literatura tradicional o literatura popular y no se identifica con ninguna categorizacion por géreros, formas o estilos sino sólo por un supuesto ámbito social (el del folk o 'pueblo') de definición y acotació. Es una tradición cultural popular la cual pasa de generación en generació con una categoría cultural.

Teatro folclórico infantil
En el teatro infantil se encuentra sólo los títeres de cachiporra, se trata de marionetas de mano y siempre con el mismo argumento, con unos personajes típicos: el personaje principal que tiene un amado/amada, el malo quien trata de herir al querido por el personae principal y los "extras" que siempre apoyan y ayudan al personaje principal.

 La poesía folclórica
Normalmente la poesía folclórica va acompañada de la música y también se pueden asociar a lo religioso. Solían ser cantadas o también recitadas así como el cuento que leí en clase de “Mi ángel de la guarda” cuando sale la oración de “Cuatro esquinitas tiene mi cama, cuatro angelitos que me acompañan. En España a quien se asocia al estudio de la poesía folclórica es a Pedro Cerrillo quien divide la poesía en tres tipos: las rimas de ingenio-retahílas (expresiones infantiles repetidas en juegos), los juegos y rimas de movimiento y acción (nanas), danzas del corro.

Los cuentos folclóricos
El cuento folklórico es un tipo de narración perteneciente al campo de la tradición oral y que se manifiesta, principalmente, a través de la comunicación directa de un narrador, que lo sabe de memoria, frente a un auditorio. Los cuentos folklóricos son anónimos y no tiene una versión fija. Cada nueva narración, incluso en el caso de que sea el mismo narrador, es también un acto de creación, siendo las diferencias entre unas y otras versiones minúsculas o más importantes. Además, también se producen variantes dependiendo de la región geográfica en las cuales estos cuentos forman parte del folklore local.
Cuentos maravillosos o de magia: son los llamados fairy tales (cuentos de hadas) en inglés o Märchen en alemán. Son relatos fantásticos en los cuales abundan tanto los personajes como objetos fabulosos (hadas, ogros, alfombras voladoras, etc.). Para Stith Thompson, estos cuentos son típicos de las áreas donde la cultura occidental es coextensiva.
Este grupo, posiblemente el más estudiado, es objeto de una abundante controversia científica, debido a las diversas teorías aparecidas en torno a su origen genético.
Cuentos novelescos (Novellenmärchen, en alemán): transcurren en un mundo real, no fabuloso. Tienen gran riqueza episódica, al igual que los cuentos maravillosos. Categorizados dentro de los cuentos novelescos aparecen los relatos de adivinanzas, en los cuales se proponen adivinanzas, acertijos, etc., y de cuya solución se desprenderá el premio o el castigo. Para el folklorista sueco Carl Wilhelm von Sydow, el origen de estos cuentos se encuentra en los pueblos semitas.
Cuentos religiosos: en estos cuentos intervienen, con un propósito moralizador, distintos personajes como por ejemplo Dios, la Virgen María, santos, el diablo, etc. Hay controversia en relación a la pertenencia de este tipo de cuentos a la categoría de cuentos folklóricos, ya que algunos autores los consideran leyendas religiosas, porque, si bien las historias de estos cuentos son ficticias, para ciertos auditorios tratan de historias verdaderas, sobre todo al tratarse de personajes que son sagrados dentro de la propia cultura.
Chistes o historietas (schwänke; jests, anecdotes): este grupo está conformado por relatos generalmente cortos y con fines humorísticos. Dentro de este grupo se ramifican distintos subgrupos (los cuentos de sordos, de sacerdotes, de solteronas, de maridos engañados, etc.). También se producen grandes ciclos narrativos, como es el caso, en la tradición hispanoamericana, del ciclo de Pedro de Urdemales, un pícaro de dilatada tradición peninsular que, a su paso por tierras americanas, se ha extendido por todo el continente, adoptando los más variados nombres.
Cuentos de animales: emparentados con las fábulas, en este grupo, conformado por relatos que suelen ser breves, los animales se comportan como seres humanos e interactúan con ellos en las pocas ocasiones en que éstos aparecen.
Según Stith Thompson hay cuatro fuentes principales para estos relatos: las fábulas literarias de la India, las fábulas de Esopo, los cuentos medievales de animales, fundamentalmente el ciclo del zorro, muy presente, por ejemplo, en el folklore argentino, la tradición oral.
Cuentos de fórmula (kettenmärchen; formula tales): cuentos menos fantasiosos y destinados a un público infantil. Generalmente versificados mediante rima infantil. Suelen aparecer series de preguntas y respuestas, repeticiones de fórmulas, etc., y su gracia reside, según Stith Tompson, no tanto en lo que ocurre en el relato, sino en la forma en que es contado.

Los grandes recopiladores
Empezaré por citar a los recopliadores españoles:
Padre Coloma se dedicó a adaptar cuentos folclóricos para enseñar a niños y mayores. Cambiaba los personajes paganos por aquellos mágicos y cristianos y en personajes malos católicos como el demonio ya que se trataba de un jesuita.   
Cecilia Bóhl de Faber (Fernán Caballero): Heredó de su padre diplomático y folclorista el amor por los cuentos y se dedico a recopilar cuentos y textos folclóricos. Recoge cuentos folclóricos para todas las edades.
Saturnino Calleja  tiene textos literarios para niños y otros adaptados. Era editor, pedagogo y escritor español y tenía una editorial. Creó una colección llamada los cuienteciltos de calleja muy parata para los niños sin recursos. Todos sus cuentos son moralizantes.
Ahora citaré más recopiladores de cuentos folclóricos:
Charles Perrault: nació en París (Francia), y vivió desde 1628 a 1703. Fue un escritor francés que ejerció la abogacía durante algún tiempo, pero a partir de 1683 se entregó plenamente a la literatura. Escribió el poema El siglo de Luis el Grande (1687), pero en especial Perrault es conocido ante todo por sus cuentos, entre los que figuran  Cenicienta y La bella durmiente, que él recuperó de la tradición oral en Historias o cuentos del pasado (1697) y conocidos también como Cuentos de mamá Oca, por la ilustración que figuraba en la cubierta de la edición original. Llegó a ser miembro de la Academia Francesa. Su mayor fama la logró escribiendo y contando cuentos especialmente  para los niños.
Los cuentos de Perrault gustaron mucho, pero ni él mismo pudo imaginar que sus historias infantiles llegarían a perdurar a través de los siglos, puesto que  hace trescientos años que Perrault publicó sus Cuentos de antaño, en los que aparecieron La bella durmiente del bosque, Caperucita Roja, Riquete el del copete, El gato con botas, Cenicienta y Pulgarcito
Con su literatura infantil, Perrault desarrolló la imaginación de muchísimos niños, hasta la actualidad.
Madame Le Prince de Beaumont  escritora francesa nacida en Ruan en 1711 y fallecida en Chavand en 1780. Famosa por ser la escritora de la versión más difundida de el cuento de La Bella y la Bestia. Trabajó como institutriz en la corte de Lorena donde desempeñó funciones de dama de compañía y de profesora de música, hasta que se casa con M. Beaumont. Comenzó a escribir desde muy joven, tras separarse de su marido, su matrimonio con Beaumont sería anulado, viajó a Londres donde fundó un periódico para jóvenes donde se trataban temas literarios y científicos y una escuela para niños. Escribió más de setenta libros de los que destacan principalmente sus cuentos, en uno de sus volúmenes, El almacén de los niños, publicado en 1757 aparece su versión sobre la bella y la bestia. Además publicó novelas como El triunfo de la verdad publicada en 1748 y que fue su primera obra publicada. A pesar de su intensa vida literaria en Londres tuvo tiempo de volver a casarse y de tener seis hijos. Regresó a Francia en 1776, concretamente a Saboya, donde pasó los últimos años de su vida.
En el siglo XIX nos encontramos con los hermanos Grimm eran dos hermanos nacidos en Alemania, que tenían como profesión  el estudio de la filología y el folclore.
Debido a ello, recorrieron su país y fueron hablando con los campesinos, con las vendedoras de los mercados, con los leñadores, para aprender de ellos.
Jacob y Wilhelm Grimm recogían historias de los lugareños, además de estudiar la lengua y su uso, el antiguo folclore de la región, etc.
Iban de acá para allá, interrogaban a la gente, les pedían que buceasen en su memoria en busca de los cuentos que les contaban de pequeños, y tomaban notas inmediatamente.
Con sus investigaciones de las traiciones y de la lengua alemana ellos defendían a su país.
Los hermanos Grimm, en esos recorridos, escuchaban las leyendas que los campesinos alemanes  habían oído a sus abuelos y que estos, a su vez, habían aprendido también de sus abuelos.
Los Grimm obtuvieron de una mujer llamada Pastora la mayor parte de las historias que luego recopilaron como Cuentos para la infancia y el hogar, en dos volúmenes, 1812-1815. Y la colección es aumentada en 1857, y conocida como Cuentos de hadas de los hermanos Grimm. Cuentos infantiles y caseros, en 1812. Estos dos hermanos recrearon las historias de los campesinos,  y las contaron con gracia y gran sencillez,  y lograron que los niños del mundo entero apreciaran la belleza y la maravilla de sus cuentos. De esta manera, hicieron conocer preciosas historias: Hansel y Gretel, Blancanieves, La pequeña vendedora de cerillas, Juan Sin Miedo, y muchas más.
En la segunda mitad del siglo XIX en Dinamarca llega Hans Christian Andersen. Éste tiene dos tipos de relato, unos que son suyos y no son folclóricos y otros de tracidicón adaptados a su gusto. Su cuento más conocido es La reina de las nieves.

Uso de los cuentos folclóricos. Selección y adaptación
Es importante saber el origen del escritor del cuento para saber si es traducido o no.Tiene que existir un prólogo en el cual se explica la evolución del libro, de cómo y porque se han modificado los personajes, las secuencias, etc. (adaptación) y el autor de la adaptación.
Todos los cuentos explican el proceso de la infancia a la edad adulta del protagonista, el cuento que queramos adaptar logicamente tiene que ser una traducción y no una adaptación ya que crearíamos una adaptación de una adaptación. La infancia suele ser en casa con la familia, protegico y mas adeltante el protagonista se marcha y empieza a vivir sus experiencias, sus miedos hasta llegar a la etapa adulta y así formar su propio núcleo familiar. Pueden aparecer personajes mágicos (hadas, duendes…) o malos (ogros, gigantes). Estos personajes son imprescindibles para la historia.
El viaje iniciático es el paso de la niñez a la vida adulta y la creación del propio núcleo familiar.
Es muy importante para adpatar el cuento los intereses y la etapa madurativa de los niños. 


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